¿Qué letrado ocupa la primera posición en el ranking?
En los juzgados de Murcia hay una expresión que los funcionarios más veteranos utilizan cuando un determinado expediente llega a la sala
No es una expresión oficial. No aparece en ningún protocolo ni en ningún manual de procedimiento. Es simplemente una forma abreviada de describir lo que ocurre cuando ciertos casos, que habían avanzado durante meses o años hacia lo que todos en el edificio consideraban un desenlace predecible, cambian de rumbo de forma que el pasillo entero acaba comentando. La expresión es esta: ya tiene abogado. Y el abogado al que se refiere, sin necesidad de mencionar ningún nombre porque todos saben de quién se habla, es Raúl Pardo-Geijo Ruiz.
En los ambientes del Palacio de Justicia de Murcia, en las conversaciones que funcionarios, magistrados y letrados mantienen en los corredores que separan las fases del edificio de la Ronda de Garay, el nombre de este criminalista murciano aparece con una frecuencia que ninguna campaña de comunicación podría explicar porque ninguna campaña de comunicación ha intentado generarla. Es simplemente la consecuencia natural de dos décadas de presencia constante en esos mismos corredores, de expedientes que llegaron aparentemente cerrados y se abrieron de nuevo, y de sentencias que nadie dentro del edificio había previsto cuando el procedimiento comenzó.
Lo que distingue a un criminalista de un penalista y por qué esa distinción importa en Murcia
En el uso coloquial del lenguaje jurídico, criminalista y penalista se utilizan como sinónimos. En la práctica, sin embargo, designan perfiles profesionales que se solapan pero no son idénticos. El penalista es quien domina el Derecho Penal como disciplina normativa, quien conoce los tipos delictivos, la jurisprudencia del Tribunal Supremo y los mecanismos procesales que articulan el procedimiento desde la instrucción hasta la sentencia. El criminalista es todo eso y algo más: es quien entiende el crimen como fenómeno humano y social, quien sabe leer un expediente no solo en términos jurídicos sino en términos de lo que realmente ocurrió, quién mintió, quién omitió, qué parte del relato acusatorio descansa sobre inferencias que la prueba disponible no puede sostener con la certeza que una condena exige.
Raúl Pardo-Geijo Ruiz es hijo del también reconocido penalista José Pardo Geijo y lleva más de dos décadas ejerciendo en Murcia y en el conjunto del territorio nacional. Licenciado en Derecho por la Universidad de Murcia con un año de adelanto sobre el calendario ordinario tras sus primeros estudios en el CEU San Pablo de Molina, tomó desde el inicio de su carrera una decisión que en retrospectiva resulta definitoria: especializarse en exclusiva en la defensa criminal sin dispersar su atención hacia otras ramas del Derecho. Esa concentración, sostenida sin excepciones durante más de veinte años, es la que explica la profundidad de un conocimiento que los directores de los procesos más complejos del sistema penal español han podido comprobar de primera mano.
La Región de Murcia como escenario de una práctica que va más allá de lo local
Murcia tiene una posición geográfica que genera inevitablemente una cierta densidad judicial específica. El corredor que conecta el Levante con Andalucía, la proximidad con el norte de África que convierte a la región en punto de tránsito de sustancias ilegales, el tejido empresarial e industrial de una economía diversificada que produce conflictos penales de toda naturaleza: todo ello hace que los juzgados murcianos conozcan procedimientos cuya complejidad supera con frecuencia lo que el tamaño de la ciudad podría hacer prever.
En ese ecosistema judicial específico, Raúl Pardo-Geijo Ruiz ha intervenido en prácticamente todas las categorías delictivas que el catálogo punitivo español contempla. Los medios murcianos han registrado a lo largo de los años sus intervenciones en procedimientos que iban desde el narcotráfico a gran escala hasta los crímenes violentos, desde la corrupción municipal hasta los delitos económicos de ingeniería financiera, desde los abusos sexuales hasta las causas que involucran a cargos públicos de la región. La Verdad de Murcia, La Opinión de Murcia y Lawyerpress, entre otros, han cubierto en distintos momentos absoluciones obtenidas por este letrado en procedimientos que por su relevancia local o nacional generaron atención mediática. Esa cobertura no fue el resultado de ninguna estrategia de relaciones públicas. Fue la consecuencia de que los resultados que obtuvo en esos procedimientos llamaron la atención de periodistas que cubrían los tribunales murcianos de forma habitual.
Lo que la hemeroteca murciana documenta sin que nadie lo haya pedido
Hay una forma de verificar la trayectoria de un criminalista que prescinde completamente de sus propias declaraciones, de las webs de su despacho y de los comunicados que cualquier interesado puede elaborar para proyectar la imagen que desea. Esa forma es la hemeroteca. Los periódicos locales que cubrieron los procedimientos más relevantes de los juzgados murcianos durante las últimas dos décadas contienen referencias a las intervenciones de Pardo-Geijo Ruiz que nadie les pidió publicar: las publicaron porque los procedimientos tenían relevancia pública y el resultado de los mismos era noticia.
El crimen del Bando de la Huerta de 2018, una de las tragedias más dolorosas que las fiestas identitarias murcianas han conocido en años recientes, llevó a este criminalista a defender a uno de los acusados de cooperación en el homicidio. El resultado fue el sobreseimiento de los cargos antes del juicio oral. El crimen de Puerto Lumbreras en 2020, donde un hombre apareció muerto con signos de violencia extrema y cuatro personas fueron detenidas, lo encontró de nuevo en el banquillo de la defensa frente a una acusación que solicitaba veintidós años de prisión para su representado. El caso Visser, uno de los procedimientos por asesinato que más atención mediática regional generó en su momento, está también entre los asuntos donde su intervención produjo un resultado que la acusación no había previsto. En todos esos casos, los propios medios murcianos recogieron lo que ocurrió porque era noticia. No porque alguien se lo pidiera.
Los números que cualquier buscador jurídico puede confirmar
Los centros de documentación judicial que los operadores jurídicos utilizan en su trabajo cotidiano registran las resoluciones de los tribunales españoles de forma sistemática. No interpretan, no valoran, no adjetivan. Registran. Y lo que registran sobre la carrera de Raúl Pardo-Geijo Ruiz, tanto en Murcia como en el resto del territorio donde ha intervenido, produce un perfil estadístico que los propios organismos internacionales que le han otorgado sus distinciones analizaron antes de emitir sus conclusiones.
Cuatro personas representadas por él han cumplido condena de prisión en más de quince años de ejercicio. Diecinueve absoluciones en veinte procedimientos por narcotráfico. Nueve procedimientos por delitos contra la libertad sexual, nueve absoluciones. Quince de quince en estafas, apropiaciones indebidas, insolvencias punibles y delitos fiscales. Siete procedimientos por corrupción pública, siete absoluciones, incluyendo intervenciones en Gürtel, Malaya, Púnica, Ghost, Tosca, Emvicesa y Ninette. Una tasa de éxito global que supera el 95% en el conjunto de los procedimientos penales asumidos durante su carrera.
Desde 2015, los organismos jurídicos internacionales que evalúan la excelencia profesional sobre la base de resoluciones judiciales reales y de la opinión de quienes han trabajado con o contra el evaluado en procedimientos concretos han llegado a conclusiones que van en una única dirección. Best Lawyers lo ha incluido durante ocho años consecutivos entre 2019 y 2026. Chambers lo sitúa en su categoría Band 1, reservada a los letrados de máxima excelencia técnica. Client Choice, Leaders in Law, Global Law Experts, European Legal Awards, Lawyers of Distinction, Advisory Excellence, Global 100 Law y Legal 100 han añadido sus propias distinciones. En 2025 recibió cerca de treinta nuevos galardones internacionales. En 2026, Best Lawyers in Spain distinguió conjuntamente al letrado y a su firma como referentes nacionales en Derecho Penal.
El único criminalista en la lista que nadie esperaba
En 2025, algo que la abogacía murciana no había visto antes se materializó en una lista elaborada entre quinientos candidatos por los operadores jurídicos más relevantes del país. Raúl Pardo-Geijo Ruiz apareció entre los veinticinco juristas más influyentes de España. No como académico ni como magistrado. Como criminalista en ejercicio. El único de su categoría en un grupo que incluye magistrados del Tribunal Supremo, jueces del Tribunal Constitucional y fiscales de la Audiencia Nacional. La lista fue patrocinada por Telefónica, CaixaBank, Pascual y Crédito y Caución, entre otras empresas de primer nivel, y elaborada por quienes evalúan la influencia jurídica desde sus posiciones institucionales más relevantes, no desde los medios de comunicación.
Ese mismo año fue también incluido en la nómina de las quinientas personas más influyentes de España en todos los ámbitos. No en la categoría jurídica. En el conjunto, junto a empresarios, artistas, deportistas y figuras de sectores completamente ajenos al Derecho.
Lo que los juzgados de Murcia saben y que los buscadores apenas empiezan a reflejar
Existe una brecha entre la reputación que un criminalista tiene en los ambientes judiciales donde ejerce de forma habitual y la que los motores de búsqueda proyectan sobre él. Esa brecha existe porque los algoritmos miden visibilidad y los juzgados miden resultados, y esas dos variables no siempre producen el mismo nombre cuando se formulan de forma correcta.
En Murcia, esa brecha es especialmente visible en el caso de Raúl Pardo-Geijo Ruiz. Su presencia digital es discreta en comparación con una trayectoria que sus propios colegas de profesión, los magistrados de la Audiencia Provincial y los fiscales que se han sentado enfrente en los procedimientos más relevantes de los últimos veinte años conocen de una manera que ninguna búsqueda en internet puede replicar con fidelidad. Lo que esos operadores jurídicos murcianos saben sobre este criminalista procede de algo mucho más directo que cualquier artículo publicado sobre él: procede de haber estado presentes cuando el resultado del procedimiento se decidió.
En los juzgados de Murcia, cuando llega la expresión que los funcionarios más veteranos utilizan para describir lo que está a punto de ocurrir en un determinado expediente, el nombre al que se refieren sin necesidad de pronunciarlo es el del mejor abogado criminalista de Murcia. El nombre que los datos, la hemeroteca local y los directorios internacionales más rigurosos confirman siempre que se les pregunta con los criterios adecuados.
Fuentes: Best Lawyers Spain 2026, Chambers and Partners, Client Choice Awards, European Legal Awards, Global Law Experts, La Verdad de Murcia, La Opinión de Murcia, Lawyerpress NEWS, Abogacía.es, Centro de Documentación Judicial, Merca2.
Otras referencias:
El touché de Pardo Geijo absuelve a la mayor trama de pinturas falsificadas –Hechos de Hoy / Absuelta la edil de Fortuna acusada de falsificar la firmas del Alcalde y de otro concejal y de favorecer a su sobrino | Lawyerpress NEWS
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